lunes, 28 de enero de 2013

28 de enero 2013


Esta tarde la clase ha girado en torno a dos elementos:

- Actividad Administrativa.
- Financiación.

Activa administrativa.

En relación con la primera cuestión, podemos destacar los siguientes aspectos. En primer lugar la importancia de racionalizar los procesos administrativos, lo que redundará en un ahorro de costes. Para ello es primordial seguir un proceso de normalización en cuanto a las tareas a realizar, evitando exceso de documentación o burocratización de de las tareas, inoperancia, y duplicidad excesiva tanto de documentos como de respuestas a las tareas por parte del personal que las ejecute.

Para ello, es fundamental contar con las herramientas fundamentales que permitan esa normalización. Esta se puede resumir en dos puntos:

1. Protocolos sencillos y fáciles de aplicar para cada tarea administrativa.
2. Uso de aplicaciones informáticas que permitan aplicar estos protocolos.

Es aconsaje que estas aplicaciones infórmaticas no sean flexibles desde el punto de vista de que permitan que cada trabajador la adapte y se salga del protocolo. Nombres habitules de estas aplicaciones son: 
En windows: Grupo SAGE: Contaplus, PagePlus, etc. (pago);
En linux: ContaSol (gratuito).
Multiplataforma: Avanq (pago), BulmaGés (pago), Conta4 (casi gratis la versión monousuario).

No podemos olvidar que en todos estos procesos, se debe prestar especial interés a la seguridad.

Financiación. 
En cuanto a la forma de financiar nuestro proyecto empresarial, entre las variadas fórmulas existentes, destacamos las siguientes.

1. Capitalizar la prestación por desempleo, según las normas correspondientes.
2. Cuentas ahorros-empresas.
3. Créditos participativos.
4. Capital-riesgo.
5. Sociedades de garantías reprocas.

De entre todas ellas, vamos a centrarnos en la citada en último lugar.
  
Sociedad de garantía recíproca.


Las Sociedades de Garantía Recíproca son entidades financieras cuyo objetivo principal consiste en facilitar el acceso al crédito de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) y mejorar , en términos generales, sus condiciones de financiación, a través de la prestación de avales ante bancos, cajas de ahorros y cooperativas de crédito, Administraciones Públicas y clientes y proveedores.

Las sociedades de garantía recíproca, o SGR, nacen para resolver los problemas financieros de las pequeñas y medianas empresas, prestándole apoyo financiero mediante la concesión de avales que respalden su posición financiera frente a las entidades de crédito, los proveedores, clientes y Administraciones Públicas. La actividad de estas sociedades, beneficia a la PYME, pues al ser avalada puede acceder al crédito, y beneficia a su vez a la entidad de crédito, pues invierte sin riesgo al ser la SGR la que responde, como avalista, en caso de que la operación financiera sea fallida. Esta última se beneficia además, de otra serie de factores como pueden ser el valor añadido del estudio y seguimiento de la viabilidad de la operación por la garante.

Una de las consecuencias directas de la intervención de la SGR, al minimizar el riesgo asumido con la intervención de su aval, es que el el banco, caja de ahorros o cooperativa de crédito presta la financiación a tipos bajos y plazo largo, mediante convenios o líneas de crédito con las SGR.

Por otro lado, a cambio de la garantía recibida, la PYME, por su parte, adquiere la obligación de adquirir una o más cuotas sociales de la SGR, incrementando por tanto los recursos propios de la misma y, en definitiva, su capacidad de asumir nuevas operaciones de aval. Dicho importe, si se desea, será íntegramente reembolsado a la cancelación del crédito obtenido. En caso contrario, la PYME permanecerá como socio partícipe, y tendrá así acceso a otras prestaciones y servicios de la SGR

Otra nota característica de estas sociedades es que sólo pueden garantizar operaciones de sus socios, lo cual implica que para conceder el aval a una pyme, esta deberá adquirir necesariamente la condición de socio. No se persigue ni la obtención de beneficios ni el reparto de dividendos

En las SGR existen dos tipos de socios: los socios partícipes y los socios protectores.Los socios partícipes son a los que se les presta la garantía de la sociedad, deben ser pequeños y medianos empresarios, habrán de pertenecer al sector o sectores de actividad económica mencionados en los estatutos sociales, y su establecimiento deberá estar situado en el ámbito geográfico delimitado en los propios estatutos

Las SGR junto a los socios partícipes, cuentan con la figura de los socios protectores cuyo papel ha sido de vital importancia para la creación y desarrollo de las SGR. Entre los principales socios protectores, encontramos a las Comunidades Autónomas, Cámaras de Comercio, Diputaciones Provinciales, Asociaciones de empresarios, Bancos, Cajas de Ahorro y empresas privadas. Los apoyos a la sociedad de garantía por parte de los socios protectores pueden ser, tanto en forma de capital, como al denominado Fondo de Provisiones Técnicas. Los socios protectores no tienen derecho a solicitar las garantías de la SGR. Con el fin de garantizar la independencia de la sociedad de garantía recíproca, los votos de los socios protectores en su conjunto no podrán representar más del 50 por 100 del total de votos.

Habitualmente las Sociedades de Garantía operan en un ámbito geográfico concreto, pero también las hay sectoriales.

En Andalucía operan Avalunion S.G.R. y Suraval S.G.R.

A modo informativo vamos a reproducir unas imagenes correspondientes a la empresa Avalución S.G.R.



No hay comentarios:

Publicar un comentario