De la clase hoy, vamos a destacar la importancia de las crisis financieras. De como éstas se van reproduciendo cada cierto tiempo y de los efectos que provocan.
Marcando un punto de incio para nuestra entrada, empezaremos hablando de la crisis del 29.
El Crack del 29. La Gran Depresión.
LA CAÍDA DE LA BOLSA DE NUEVA YORK. El jueves 24 de octubre de 1929
("Black Thursday"), se produjo el crack de la Bolsa de Nueva York. Más
de 16.000.000 de títulos que cotizaban a la baja no encuentran comprador
y provocan la ruina de miles de inversores, muchos de los cuales habían
comprado esos títulos con créditos que ya no podrán pagar. Muchas
personas entran en pánico y corren para tratar de retirar el dinero de
sus cuentas bancarias. Los bancos se ven desbordados por deudas
incobrables, se paran los nuevos créditos y no se refinancian las deudas
existentes. Quebraron unos 600 bancos.
SOLUCIONES: EL NEW DEAL. En 1933 Roosevelt llega a la
presidencia, y su principal objetivo será reconstruir la economía del
país. Desarrolló un plan llamado "New Deal", basado en las ideas del
economista John Keynes, que aunque estaba a favor del liberalismo
proponía la intervención del Estado en determinadas situaciones. Dicho
plan estaba orientado a favorecer las inversiones, el crédito y el
consumo, lo que permitiría reducir el desempleo. Se ofrecieron ayudas a
los bancos y subvenciones a los agricultores, aumentaron los salarios y
se redujeron las horas de trabajo, se crearon plazas en la
Administración. También se diseñaron planes de asistencia sanitaria y un
nuevo sistema de jubilaciones y pensiones.
CONSECUENCIAS DE LA CRISIS. Quizás la consecuencia
más notable de la crisis del 29 fue el incremento del paro a nivel
mundial. Los que consiguieron salvar su empleo lo hicieron con
importantes recortes salariales. La bonanza económica se transformó en
pobreza que se extendió por campo y ciudades. Aumentó la mortalidad y el
crecimiento demográfico se detuvo. En Estados Unidos aparecieron villas
marginales cercanas a las ciudades hechas de chapa y cartón que se
denominaron “Hoovervilles” (por el presidente Hoover).
El dolar se devalúa, los gobiernos de todo el mundo
toman medidas proteccionistas y se reduce el comercio internacional. La
recuperación de la economía es muy lenta y hasta 1933 no comienza a
invertirse la tendencia, si bien los efectos de la crisis se extienden
hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.
La crisis del petróleo de 1973.
La crisis del petróleo de 1973 comenzó el 17 de octubre de 1973, a raíz de la decisión de la Organización de Países Árabes Exportadores de Petróleo, de no exportar más petróleo a los países que habían apoyado a Israel en la guerra de Yon Kippur.
La crisis del petróleo de 1973 tuvo dos antecedentes principales: el desorden del sistema monetario internacional, que provocó la caída del dólar debido a las dificultades que la guerra de Vietman estaba provocando en la economía norteamericana llevaron al presidente Nixon a, sin consulta previa con ningún otro país, desligar el dólar del patrón-oro. El sistema acuñado en Bretton Woods en 1944 que había garantizado la estabilidad monetaria vino a su fin. Las principales monedas del mundo occidental flotaron en un contexto de gran inestabilidad. Otra razón fue la guerra de Yom Kippur en la que algunos países como Estados Unidos habían apoyado a Israel y esto les provocó que se cortara el flujo de petróleo hacia eso países. Esto hizo que el precio del petróleo se cuadriplicara de octubre a diciembre de 1973; y los países árabes establecieron un embargo con lo países que apoyaron a Israel, por ejemplo Estados Unidos.
Esta situación provocó las siguientes consecuencias.
- Aumento de los precios
- Astancamiento de la producción
- Encarecimiento de los precios finales debido a la inflación.
- Disminución del consumo
- Aumento del paro, al disminuir las actividades productivas.
- Déficit comercial de Occidente, al tener que importar a mayor precio no solo el petróleo, sino otras materias primas a causa del incremento de los gastos de transporte.
Pero la
consecuencia principal es que los países dejaron de utilizar el
pretóleo como fuente de energía y lo que hicieron fue recurrir a otra
fuentes de energías, por ejemplo Francia utilizó la energía nuclear.
Crisis de la deuda latinoamericana.
En la década de los 80 varios países latinoamericanos, México, Argentina, Venezuela, Brasil y Perú, experimentaron una crisis de deuda con características similares a la que hoy sufrimos en Europa. También entonces, se llamó a la crisis económica resultante, la peor crisis desde la Gran Depresión. De lo que aconteció entonces y de las soluciones que se adoptaron se pueden extraer lecciones para la crisis financiera actual.
Primero los paralelismos. La crisis de deuda latinoamericana se gestó
durante los años 70 como consecuencia de tres factores económicos: un
exceso de ahorro en países exportadores (de petróleo en aquel entonces)
que se canalizaba hacia países con elevado nivel de crecimiento en
América Latina. Unos bajos tipos de interés reales (negativos durante
algunos años) que empujaban a esos países Latinoamericanos a endeudarse
fuertemente. Una expectativa de que Latinoamérica continuaría creciendo a
ritmos elevados durante las siguientes décadas. Así, entre 1970 y 1978
la deuda total viva en América Latina subió a un ritmo vertiginoso del
24% anual y ésta se triplicó durante los tres años siguientes, hasta
1982, año en el que cambió el contexto económico y saltaron todas las
alarmas. Cuando el contexto económico cambió, en gran parte debido a los
shocks del petróleo y la apreciación del dólar, la fragilidad de la
situación se vio exacerbada por tres elementos que también recuerdan a
la crisis financiera actual. Primero, la mayor parte de los créditos
concedidos a los países latinoamericanos lo eran a tipo de interés
variable. Segundo, estaban expresados en una moneda que estos países no
controlaban (el dólar), y tercero esos créditos exponían a bancos
internacionales (norteamericanos en su mayoría) a las consecuencias del
desastre financiero.
¿Cuál fue el camino que se siguió para salir de la crisis? Existe un
acuerdo generalizado que la crisis de deuda latinoamericana empieza a
cerrase con los acuerdos del Plan Brady en 1989. Es decir, se tardaron
siete años hasta que no se alcanzó el consenso internacional necesario
para adoptar las medidas adecuadas. Siete años es un período largo de
tiempo, muy superior al de otro tipo de crisis económicas. Durante estos
siete años, la comunidad económica internacional pasó de considerar el
problema como uno de liquidez a otro de solvencia. Cuando esto quedó
claro, el plan de propuestas se modificó para focalizar la atención en
conseguir la sostenibilidad financiera de los gobiernos de los países
Latinoamericanos afectados por la crisis de deuda. Recordemos que más
del 80% de la deuda contraída era deuda soberana. La consecución de ese
grado de sostenibilidad no se dio tanto por el lado de reducir
directamente la deuda sino más bien por el lado de incrementar el
denominador de la ecuación, el producto interior bruto. Aunque hubo
quitas importantes, el volumen total de deuda subió durante los años
posteriores a 1982 debido sobre todo a un repunte de los tipos de
interés (recordemos que gran parte de los créditos eran a tipo de
interés variable). En segundo lugar, se tardó varios años en conseguir
que los bancos internacionales (sobre todo norteamericanos) expuestos a
esos activos tóxicos (deuda soberana Latinoamericana) estuviese en
situación de poder afrontar quitas importantes.


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